Hace mucho que no escribo en este blog (según parece desde Mayo), y no es para menos después del final de temporada, pero ahora que empezamos la Liga parecido a como terminamos, voy a empezar a comentar algo sobre baloncesto, que es un deporte que también me gusta. La pena es que hablaré de uno de los pocos partidos que ha perdido el Madrid en lo que va de temporada, ante el Khimki en Moscú.
El Real Madrid no quiso ganar el partido, aunque tuvo ocasiones clarísimas, como la última jugada del último cuarto en la que pudo ganar el partido si Velickovic hubiese anotado la bandeja bajo canasta, pero Jankunas le puso un tapón de los que se recuerdan, pese a la gran jugada ideada por Messina. Pero ahora, volvamos al principio.
El Khimki empezó más fuerte, jugando mucho para sus jugadores interiores, sobre todo Javtokas y Mozgov, que fueron superiores a los jugadores interiores del Madrid, ya que en el equipo blanco, por entonces, no había pívot, y jugaban con Velickovic-Garbajosa. Esto fue así hasta la entrada de Lavrinovic, que acabó el partido con 32 puntos, 11 rebotes y 49 de valoración. Fue el jugador lituano el que aguantó al Madrid en este primer cuarto.
En el segundo cuarto, la vida siguió igual, con Lavrinovic tirando del carro, con alguna ayuda de Kaukenas, pero cuando se sentaba la pareja lituana, sobre todo el pívot, la ventaja de los rusos aumentaba. Así empezaron a sumar Cabezas y McCarty, e incluso Langford, que parecía saber jugar solo contra Bullock, al que sacó del partido de un codazo. Y hasta 7 al descanso.
En la segunda parte, el Madrid mostró mejor cara, Lavrinovic siguió a un nivel espectacular, y Kaukenas ayudaba mucho. El problema eran los exteriores, ya que Bullock, Hansen y Vidal no anotaban, y Llull y Prigioni no dirigían, aunque el argentino acabó con 6 asistencias. Por otro lado, Garbajosa y Velickovic, aunque poco, algo aportaban. Y así se llegó al último cuarto, con los blancos uno abajo.
Cabezas empezó pegando fuerte y consiguió remontar las ventajas de hasta 5 puntos que tuvo el Madrid. Eran los momentos más importantes y el malagueño fue un gran director de orquesta para los rusos. En un autentico recital, anotó prácticamente todo lo que se tiró. Y así se llegó a la última jugada, en la que Kaukenas dejó solo a Velickovic bajo la canasta con empate y este no pudo anotar pese a llegar con ventaja, aunque anteriormente había conseguido el empate con una gran jugada personal.
De la prórroga, poco hay que decir, Cabezas siguió igual, pero ahora se le agregaron otros jugadores exteriores como Langford, mientras, el Madrid no fue capaz de anotar en manos de Garbajosa, la jugada que les podría haber puesto por encima a pocos segundos del final. Tras un rato de faltas y tiros libres, el Madrid dispuso de una última posesión de poco más de un segundo tras los tiros libres, que fueron una losa para los blancos, pero Llull perdió el balón en el saque de fondo.
FICHA TÉCNICA.
--RESULTADO: KHIMKI, 84 - REAL MADRID, 81.
--EQUIPOS.
KHIMKI: López (7), Langford (12), McCarty (11), Jankunas (10), Javtokas (11) --cinco inicial--; Cabezas (20), Fridzon (-), Dmitriev (3) y Mozgov (10).
REAL MADRID: Prigioni (3), Bullock (4), Hansen (4), Garbajosa (7), Velickovic (5) --cinco inicial--; Llull (4) Kaukenas (22), Vidal (-), Lavrinovic (32) y De Miguel (-).
--PARCIALES: 17-14, 22-18, 14-20, 19-20. Pró: 12-9.
--ÁRBITROS: Fabio Facchini (ITA), Fernando Rocha (POR) y Olegs Latisevs (LET). Eliminaron a Mozgov por parte del Khimki; y a Prigioni por parte del Real Madrid.
--PABELLÓN: Basketball Center of Moscú Región. 4.500 espectadores.
--INCIDENCIAS: Los jugadores del Real Madrid lucieron un crespón negro en sus camisetas con motivo del fallecimiento del socio número uno del club blanco.
Ladran luego cabalgamos
Hace 9 años
La otra semi, empezó con un partido bastante aburrido en el Camp Nou, en el que el único que intentaba jugar al futbol fue el Barcelona, que no tuvo más que un par de ocasiones claras, practicamente las mismas que un ultradefensivo Chelsea, en el que solo jugaba Drogba, bajando los balonazos que le mandaban. Gran partido de Bosingwa defendiendo a Messi. La vuelta fue distinta, el Chelsea salió fuerte y se comió al Barça, marcando en los primeros minutos por parte de Essien, que no estuvo bien en la ida. Los catalanes no conseguían hacer nada, y solo tenía ocasiones (tampoco muchas) los londinenses, aunque muy hechados atrás. Los errores arbitrales eran la tónica del partido, tras no pitar varios penaltis a los Blues (se dice que hasta 5, aunque probablemente será alguno menos, pero es normal que se sientan robados, porque tienen toda la razón), y expulsar injustamente al lateral Abidal, que se perderá la final al igual que Alves. Cuando el partido estaba acabado, en el minuto 93, un golazo del que probablemente sea el mejor jugador "de los que no hace ruido" del mundo, Andrés Iniesta, dejaba fuera a los ingleses, aunque todavía quedaba el enésimo penalty en el área de Valdés, una mano de Eto'o tras un tiro de un ecolerizado Ballack.